Las acciones de Nvidia (NVDA-US) volvieron a caer esta semana, generando debate sobre si la caída refleja riesgos reales o simplemente pánico entre los inversores. El presentador financiero Jim Cramer argumentó el martes que la venta masiva de Nvidia y otras acciones relacionadas con la IA estaba más impulsada por el miedo que por los fundamentales.
Venta por pánico vs. Fortaleza a largo plazo
Nvidia cayó un 2,59% hasta 177,82 dólares por acción el martes, aunque sigue registrando una subida del 28,57% desde principios de año. En contraste, Alphabet (GOOGL-US) subió un 1,5% hasta 323,44 dólares, ampliando sus ganancias de 2025 a más del 70%.
Cramer reconoció que los informes sobre la posible adopción por parte de Meta de chips de IA diseñados por Google han presionado a Nvidia, pero insistió en que la trayectoria de crecimiento a largo plazo de la empresa sigue intacta. Advirtió que los inversores que persiguen los repuntes y huyen durante las correcciones corren el riesgo de perderse ganancias significativas.
Recordó haber vendido Alphabet demasiado pronto en el pasado, sugiriendo que vender Nvidia ahora podría ser un error similar. "Las siete grandes empresas tecnológicas alcanzaron valoraciones de billones de dólares gracias a una ejecución consistente, una rentabilidad estable y una gran capacidad de adaptación", dijo, añadiendo que los fundamentales de Nvidia siguen siendo sólidos a pesar de la volatilidad a corto plazo.
Conversaciones sobre chips entre Meta y Google
El medio The Information informó el martes que Meta está en conversaciones para adoptar las Unidades de Procesamiento Tensorial (TPU) de Google en sus centros de datos a partir de 2027, con un gasto proyectado de miles de millones. Las conversaciones también incluyen el arrendamiento de chips de IA de Google Cloud a partir del próximo año, lo que supone una importante expansión del mercado externo de chips de Google.
Los ejecutivos de Google Cloud creen que la estrategia podría capturar una cuota de mercado equivalente al 10% de los ingresos anuales de Nvidia, un cambio potencialmente significativo dado el gasto de capital proyectado por Meta de 72.000 millones de dólares este año.
Panorama competitivo
El impulso de Google hacia el hardware de IA se produce en un momento en que crece la demanda de alternativas a las GPU de Nvidia, caras y escasas. Anthropic anunció recientemente planes para utilizar hasta un millón de chips de IA de Google, un acuerdo valorado en decenas de miles de millones.
Aun así, desafiar el dominio de Nvidia no será fácil. Su ecosistema de software CUDA, construido durante casi dos décadas, integra a más de cuatro millones de desarrolladores en todo el mundo. Los analistas señalan que esta ventaja consolidada crea barreras importantes para los competidores.
Implicaciones para el mercado
La venta masiva pone de relieve la ansiedad de los inversores sobre si el ascenso de Google en el hardware de IA podría erosionar la cuota de mercado de Nvidia. Sin embargo, los analistas subrayan que el liderazgo de Nvidia en GPU y su profundo ecosistema de desarrolladores siguen siendo inigualables.
Cramer comparó la situación con Tesla, que enfrentó presiones sobre sus beneficios ante una creciente competencia, pero finalmente se recuperó cuando los inversores volvieron a centrarse en su estrategia de innovación a largo plazo. Argumentó que Nvidia está en una posición similar: la volatilidad a corto plazo no anula su papel como pilar fundamental de la industria de la IA.
Conclusión
La reciente caída de Nvidia refleja el nerviosismo del mercado ante las ambiciones de Google en chips y el posible giro de Meta, pero analistas como Cramer ven la venta masiva como una reacción exagerada. Con fundamentales sólidos, ventajas de software consolidadas y una demanda continua de GPU, Nvidia sigue siendo un actor clave en la carrera de la IA, incluso mientras rivales como Alphabet y Broadcom ganan terreno.