A medida que comienza diciembre, todas las miradas están puestas en la última reunión sobre tipos de interés de la Reserva Federal en 2025, programada para el 9 y 10 de diciembre. Los operadores ya han descontado un recorte de 25 puntos básicos, con el indicador CME FedWatch mostrando una probabilidad del 87%. Sin embargo, el verdadero drama no reside en el recorte en sí, sino en lo que viene después: la trayectoria de los tipos en 2026 y la inminente cuestión de la independencia de la Fed bajo presión política.
Congelación del mercado laboral: el papel de la IA en el desempleo juvenil
El giro más moderado (dovish) de la Fed está siendo impulsado por un fuerte deterioro en los datos de empleo. Jan Hatzius, de Goldman Sachs, destacó los datos retrasados de nóminas no agrícolas de septiembre, que mostraron solo 39.000 nuevos empleos, muy por debajo de las expectativas. Los datos de octubre empeoraron el panorama.
Lo más llamativo es el aumento del desempleo entre los graduados universitarios de 20 a 24 años, que ahora se sitúa en el 8,5%, un 70% más que los mínimos de 2022. Los analistas describen esto como una "recesión de cuello blanco"—un desplazamiento estructural de los empleos de nivel inicial por la IA. Las empresas utilizan cada vez más la IA para tareas administrativas y analíticas, dejando a los trabajadores jóvenes al margen. Esta tendencia ha obligado a la Fed a priorizar el apoyo al empleo, incluso con el riesgo de avivar la inflación.
Pronóstico de Goldman Sachs: los tipos podrían caer hacia el 2%
Goldman Sachs proyecta que el ciclo de flexibilización de la Fed se extenderá hasta bien entrado 2026. El banco espera:
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Crecimiento económico: Una recuperación hasta el 2-2,5% a medida que se desvanecen los aranceles, se consolidan los recortes fiscales de la era Trump y se relaja la política monetaria.
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Trayectoria de tipos: Una pausa en enero de 2026, seguida de recortes en marzo y junio, llevando la tasa de fondos federales hasta el 3-3,25%, con la posibilidad de caer por debajo del 3%—un regreso a la "era del 2%".
Esta perspectiva refleja tanto las débiles condiciones laborales como las expectativas de apoyo político de cara a las elecciones de mitad de mandato.
El presidente en la sombra de Trump: Hassett y la independencia de la Fed
Más allá de los datos, la política cobra gran importancia. Con el mandato de Jerome Powell acercándose a su fin, crecen las especulaciones sobre su sucesor. Los informes sugieren que el presidente Trump favorece a Kevin Hassett, director del Consejo Nacional de Economía y economista de la oferta (supply-side).
Los mercados temen que Hassett pueda actuar como un representante político de Trump, socavando la independencia de la Fed. John Stopford, de Ninety One, advirtió que el nombramiento de Hassett "dañaría seriamente la credibilidad de la Fed". Mientras que Gregory Peters, de PGIM, señaló que las decisiones se toman colectivamente, la ansiedad de los inversores ya se refleja en los precios de los bonos.
Según los informes, el Tesoro ha mantenido reuniones con ejecutivos de Wall Street para medir el sentimiento, pero estas discusiones solo han aumentado las preocupaciones. Los inversores temen que una Fed liderada por Hassett pueda impulsar recortes no convencionales para alinearse con la preferencia de Trump por un dólar débil y tipos bajos.
Advertencia del mercado de bonos: riesgos de dominancia fiscal
El escenario más pesimista proviene de Louis-Vincent Gave, del Gavekal Group, quien argumenta que Estados Unidos se está deslizando hacia la dominancia fiscal—donde la Fed se convierte en un brazo del Tesoro. En este modelo, la política monetaria sirve a las necesidades fiscales, imprimiendo dinero para financiar déficits.
Si los inversores pierden la fe en la capacidad de la Fed para controlar la inflación de manera independiente, advierte Gave, el mercado de bonos podría desmoronarse. Vender bonos del Tesoro podría convertirse en la única estrategia de refugio seguro, desencadenando una inestabilidad sistémica.
El difícil equilibrio de Powell
La reunión de la próxima semana sitúa a Powell en una posición precaria. Debe reconocer la debilidad del empleo sin despertar temores de recesión, mientras defiende la credibilidad de la Fed contra la interferencia política. El recorte de diciembre está en gran medida descontado, pero los mercados escudriñarán el gráfico de puntos (dot plot) y el comunicado posterior a la reunión en busca de pistas sobre 2026.
Las preguntas clave incluyen:
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¿Señalará la Fed un camino hacia el ciclo de flexibilización proyectado por Goldman?
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¿Cómo abordará el desempleo juvenil vinculado al desplazamiento por la IA?
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¿Podrá Powell tranquilizar a los inversores sobre la independencia de la Fed ante la especulación sobre el ascenso de Hassett?
Implicaciones para los inversores
Para los mercados de renta variable, el recorte de diciembre puede ofrecer poco margen alcista, ya que las expectativas ya están descontadas. El verdadero enfoque está en la trayectoria de tipos a largo plazo y la capacidad de la Fed para navegar por los vientos políticos en contra.
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Renta variable: Una Fed moderada (dovish) apoya las valoraciones, pero la debilidad estructural del empleo plantea dudas sobre el crecimiento de los beneficios.
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Bonos: Los temores de dominancia fiscal podrían presionar a los bonos del Tesoro, haciendo que el riesgo de duración sea más difícil de gestionar.
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Sector de la IA: Si bien la IA impulsa la productividad, su papel en el desplazamiento de empleos podría desencadenar un escrutinio regulatorio y moldear indirectamente la política de la Fed.
Conclusión: más que solo un recorte de tipos
La reunión de diciembre no se trata solo de un movimiento de 25 puntos básicos. Se trata de la credibilidad de la Fed, la trayectoria de los tipos en 2026 y la narrativa económica más amplia de la disrupción impulsada por la IA. Powell se enfrenta a uno de sus actos de equilibrio más difíciles hasta ahora, atrapado entre datos débiles de empleo, presión política y escepticismo de los inversores.
Para los mercados, el recorte es noticia de ayer. La verdadera historia es si la Fed puede mantener la independencia y guiar la economía a través de un turbulento 2026.