Las acciones de Tesla (TSLA-US) se recuperaron con fuerza el lunes, subiendo un 5,4% hasta los 435,90 dólares, tras caer más de un 5% en la sesión anterior. La recuperación se produjo incluso cuando las renovadas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China sacudieron los mercados, subrayando la resiliencia del fabricante de vehículos eléctricos y la confianza del mercado en su historia de crecimiento a largo plazo.
La Gigafábrica de Shanghái acelera la producción
Un factor detrás del repunte: la Gigafábrica de Shanghái de Tesla está aumentando la producción en el cuarto trimestre para satisfacer la creciente demanda en China y la región de Asia-Pacífico. El vicepresidente global de la empresa, Tao Lin, confirmó el aumento en las redes sociales, señalando confianza en la capacidad de Tesla para mantener el impulso a pesar de los vientos en contra geopolíticos.
Las ventas de Tesla fabricadas en China aumentaron un 2,8% interanual en septiembre, rompiendo una racha de dos meses de descensos. La empresa también comenzó las entregas de su nuevo modelo de seis plazas, añadiendo nuevo combustible a su gama de productos en el mayor mercado mundial de vehículos eléctricos.
El respaldo de los analistas añade viento de cola
Añadiendo al sentimiento positivo, el analista de Melius Research, Rob Wertheimer, inició la cobertura de Tesla con una recomendación de "comprar" y un precio objetivo de 520 dólares. Argumentó que Tesla es una "acción imprescindible", citando el potencial disruptivo de la inteligencia artificial (IA) para remodelar industrias de billones de dólares, con los automóviles a la vanguardia.
Wertheimer destacó la ventaja de Tesla al combinar aplicaciones de IA con diseño y fabricación, particularmente en la tecnología de conducción autónoma. Sugirió que los taxis autónomos podrían eventualmente reemplazar los segundos coches en los hogares, un cambio que posicionaría a Tesla como líder tanto en movilidad como en innovación impulsada por IA.
Ambiciones de IA y conducción autónoma
Tesla continúa invirtiendo fuertemente en computación de IA para entrenar a sus vehículos para operaciones autónomas y robóticas. La empresa lanzó su servicio de taxi autónomo impulsado por IA en Austin, Texas, a principios de este año y planea expandirse a nivel nacional. Este impulso refuerza el posicionamiento de Tesla no solo como fabricante de automóviles, sino como una empresa tecnológica con ambiciones que se extienden mucho más allá de los coches.
Tensiones comerciales y sentimiento del mercado
La recuperación se produjo en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. China ha amenazado con restringir las exportaciones de minerales de tierras raras, mientras que el presidente Donald Trump advirtió sobre nuevos aranceles a los productos chinos. Sin embargo, la tranquilización de Trump en Truth Social—"No se preocupen por China, todo estará bien"—ayudó a calmar los nervios de los inversores, al menos temporalmente.
La dependencia de Tesla de las importaciones chinas es limitada, pero su planta de Shanghái sigue siendo un centro de producción crítico. En el primer semestre de 2025, Tesla vendió alrededor de 263.000 vehículos eléctricos en China, casi el 40% de sus ventas globales. Esta exposición hace que la empresa sea sensible a los titulares comerciales, incluso cuando sus fundamentales siguen siendo sólidos.
Valoración y expectativas
Las acciones de Tesla han ganado un 90% en los últimos 12 meses, aunque solo alrededor de un 2% desde principios de año. Su relación precio-beneficio se sitúa ahora en aproximadamente 165 veces las ganancias estimadas para el próximo año, frente a 70 hace un año. El elevado múltiplo refleja las altas expectativas de los inversores por el potencial de crecimiento impulsado por IA de Tesla y su capacidad para mantener el liderazgo en el mercado de vehículos eléctricos.
Conclusión
La recuperación de Tesla destaca la disposición del mercado a mirar más allá de los nervios comerciales a corto plazo y centrarse en la fortaleza de producción, las ambiciones de IA y la historia de crecimiento a largo plazo de la empresa. Con Shanghái acelerando la producción, los analistas volviéndose alcistas y los taxis autónomos pasando del concepto a la realidad, Tesla sigue siendo una de las acciones más vigiladas—y más debatidas—en Wall Street.